Sabías que...

Metempsicosis, la transmigración de las almas

…» Y una ves allí siendo consciente de mi muerte, me dirigí al lugar del juicio junto con otras almas. Con admiración vi como estas regresaban al cielo, y yo con ellas para una vez allí elegir nuevas vidas en cuerpos diferentes. Aquellas almas, podían elegir el cuerpo de otro hombre o incluso el de un animal. Fue como reconocí entonces el alma de Orfeo eligiendo el cuerpo de un hermoso cisne, y a Thamyras convertirse en un ruiseñor. De la misma manera vi a los animales elegir ser hombres, e incluso el alma de Atalanta elegir el cuerpo de un honorable atleta. Y así, unos y otros; estas almas intercambiaban los roles en cuerpos diferentes llamados quizá por la necesidad de una experiencia nueva. Y después de aquella selección nos acercamos a las aguas del río Lethe para beber de ellas y borrar todo recuerdo de nuestra vida terrestre anterior, el río del olvido«.  Con estas palabras Er, el hijo de Armenius regresaba de la muerte doce días después para relatar los secretos del otro mundo. 

Un relato que aparece en La República, el libro de Platón. El cual hace referencia a la trasmigración de las almas (siendo diferente de la resurrección) pues éste, creía que en el universo había un número concreto de almas y por ello, cuando una persona moría, su alma en vez de desaparecer migraba a otro cuerpo. Teniendo esta (el alma) la posibilidad de elegir uno nuevo, sin importar si fuese el de otro ser humano, el de un animal e incluso el de una planta. A diferencia de la reencarnación, que te concede o no, la posibilidad de habitar otro cuerpo dependiendo de cómo te hayas comportado en tu vida anterior. La metempsicosis da a las almas la posibilidad de experimentar en varios cuerpos, sin necesidad de un juicio anterior. 

No obstante Empédocles, declaraba que aquel ser vivo que había vivido en el pecado; como castigo debería divagar por el mundo durante tres mil años en cuerpos de seres repudiados y despreciables. hasta encontrar la purificación de su alma. 

 

El escritor británico H.J. Wells; en su relato «La Historia del difunto Señor Elvesman» roza de manera exquisita y sutil el tema de la trasmigración. Contado en primera persona, el protagonista relata la extraña experiencia que cree haber vivido y que asegura, le lleva a ocupar un cuerpo que no es el suyo.

Siendo la metempsicosis una doctrina que ha sido adoptada y adaptada según conveniencia. No deja de ser fascinante la creencia de que una vez y después de muertos, nuestras almas tiene la posibilidad de renacer en el cuerpo de otro ser. Mientras no sea el de un ser despreciable…

Nuestro relato «La historia de una asesinato que se repite», insinúa de una manera sutil igualmente esta posibilidad. Algunos hechos que se repiten con el tiempo de manera casi exacta, nos hacen creer que el autor de esos hechos es siempre el mismo. Aunque el espacio transcurrido, entre ellos, sea quien nos lleve a la duda. 

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